El sistema operativo Linux posee un esquema de seguridad avanzado,
en el cual normalmente un usuario no tiene acceso a todos los rincones
del disco rígido, sino que por el contrario tiene el dominio
de solo una
sección menor conocida como su
home en
donde sí tiene derechos de escritura.
Esto tiene sus ventajas y desventajas, como casi todo en esta vida. Una
ventaja es que si, por ejemplo, un virus logra ingresar al sistema
mientras un usuario normal se encuentra en medio de una
sesión
de trabajo, dicho virus solo podrá dañar todo
aquello a
lo que ese usuario tenga acceso. De hecho, ya es difícil que
un
virus pueda colarse si el usuario no tiene acceso a los directorios del
sistema operativo. Como contrapartida, cuando necesitemos configurar
algún aspecto crítico del sistema, nos veremos
obligados a editar archivos de configuración para los cuales
no
tenemos permisos de escritura de manera predeterminada.
Con el administrador de archivos
Krusader
esta tarea puede volverse algo trivial, siempre y cuando conozcamos
cual es la clave del usuario
root.
Una vez ejecutado Krusader, se deben seguir los siguientes pasos:
- Navegar en alguno de los dos paneles hasta el archivo que
se desea editar (ej. /etc/fstab)
- Invocar el menú contextual del archivo
- Ir al ítem de menú Acciones de
Usuario >> Edit as Root
- Se nos presentará el diálogo en el
cual debemos introducir la contraseña del root
- Al aceptar el diálogo de contraseña,
si todo está correcto se nos abrirá el editor de
texto KWrite ejecutándose con
credenciales de root, con lo cual podremos
modificar y grabar el contenido del archivo sin inconvenientes.
Una alternativa al menú contextual es utilizar el atajo de
teclado
Ctrl+E.Tags: Linux, KDE, Krusader, configuracion